Fruta en el trabajo: ¿antes o después del almuerzo?

Al trabajar en oficina, muchos dejamos de lado la buena alimentación y caemos en la tentación de consumir lo primero que encontramos en el casino de la empresa o en los negocios cercanos. Sin embargo, incluir fruta en nuestra rutina será una gran fuente de salud para nuestro organismo y contribuirá a mejorar nuestro rendimiento laboral, tanto física como intelectualmente.

Es común que tras pasar varias horas en el computador, nos de hambre o ansiedad, y queramos un picoteo antes de almorzar o regresar a nuestra casa. Por lo mismo, lo que comemos es fundamental para tener la energía necesaria que nos ayude a terminar el día de forma exitosa y sin afectar nuestra salud. 

Aquí te decimos en qué horario es mejor que consumas frutas, qué cantidad y cuáles son las mejores para acompañar tu jornada laboral.

¿En qué horario debo comer fruta en el trabajo?

El horario para comer fruta es importante, ya que nos entregará la energía que necesitamos en el momento indicado. La colación hay que consumirla entre el desayuno y almuerzo o, entre el almuerzo y la cena. Trata de que sea tres horas después de la primera comida, para que mantengas la ansiedad controlada y tu metabolismo activo.

Existe el mito de que no se debe consumir fruta después de almuerzo, sin embargo, diversos expertos señalan que el orden no influye, dado que las calorías y propiedades de la fruta serán los mismos independiente del horario. Si vas al gimnasio después de la oficina, deberías consumir una fruta al menos una o dos horas antes de realizar alguna actividad física.

¿Cuánta fruta consumir durante mi colación?

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se recomienda consumir al menos 400 gramos diarios de frutas, así prevendrás enfermedades crónicas como cardiopatías, cáncer, diabetes u obesidad. Esto equivale a unas 5 porciones diarias. 

Prioriza las frutas de estación, así serán más económicas, y también varía los colores cada día. Según el estudio «Los colores de la salud» del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), lo ideal es que el plato tenga al menos dos a tres colores, combinando frutas verdes, amarillo-anaranjado, blanco, azul-morado y rojo.

Las porciones de fruta en el trabajo también cuentan porque algunas son más calóricas que otras. Trata de medirlas en una taza de té y consumir sólo lo que cabe en su superficie.

¿Qué frutas son mejores?

Cada fruta tiene diferentes beneficios para tu organismo. Una buena fuente de antioxidantes se consigue con frutos rojos como frambuesas, arándanos y granadas; mientras que las frutas cítricas tienen alto porcentaje de vitamina C, destacando el kiwi, naranja y pomelo.

A su vez, la uva, el plátano o la cereza son ideales para consumir después de hacer ejercicio, gracias a su alto contenido en azúcares de rápida absorción. Eso sí, se deben consumir con cautela. También se recomiendan el mango y la naranja por su aporte energético. Esta última también es una aliada para combatir el estrés y enfermedades como el resfriado. 

Para facilitar la digestión, la piña en ayuno te ayudará a absorber mejor los alimentos que consumas durante la jornada. Adicionalmente, la manzana y la pera aportan mucha fibra, que ayuda al tránsito digestivo.Si necesitas hidratarte, especialmente en días de altas temperaturas, la mejor opción es consumir melón o sandía gracias a su alto contenido de agua. Otras frutas como el kiwi o la frutilla proporcionan la sensación de saciedad, evitando la ingesta desmesurada en las comidas principales.

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